30/07/2007

El Trabajo, clave de la Cuestión Social.

CADA TRABAJADOR ES LA MANO DE CRISTO QUE CONTINUA CREANDO Y HACIENDO EL BIEN 

Haciéndonos eco de la Doctrina Social de la Iglesia.

Agradecemos al Obispado de Mar del Plata por el documento.

Sector de Trabajadores AC.

“La Paz y la Justicia”

Ante los hechos sociales que tienen lugar en estos días en nuestra ciudad, la Pastoral Social de la Iglesia Católica en Mar del Plata quiere compartir su pensamiento con toda la comunidad.

En tal sentido, nos parece adecuado reflexionar sobre algunas cuestiones sencillas, concretas e importantes.

Bien sabemos que conforme la Doctrina Social de la Iglesia: “El trabajo,  por su carácter subjetivo o personal, es superior a cualquier otro factor de producción. Ese principio vale, en particular, con respecto al capital… La doctrina social ha abordado las relaciones entre trabajo y capital, destacando la prioridad del primero sobre el segundo así como su complementariedad”(C.D.S.I., n.276 y 277, pág.185 C.E.A.). 

La propia D.S.I. nos advierte que:  “En los países en vías de desarrollo se ha difundido, en estos últimos años, el fenómeno de la expansión de actividades económicas “informales” o “sumergidas”, que representa una señal de crecimiento económico prometedor, pero plantea problemas éticos y jurídicos…Un elevado número de personas se ven así obligados a trabajar en condiciones de grave desazón y en un marco carente de las reglas necesarias que protejan la dignidad del trabajador…”(C.D.S.I., n.316, pág.207 C.E.A.).

Por eso creemos que, reconociendo la preeminencia del trabajo sobre el capital y teniendo presente la complementariedad cierta entre ambos factores de producción, será sólo en un clima de amistad social en el que empresarios y trabajadores deberán poner fin de una buena vez y para siempre a situaciones de indignidad laboral que mucho se asemejan a “pecados que claman al cielo” por reparación y justicia.

Siempre será bueno grabar en el corazón de cada uno de nosotros las palabras de San Ambrosio: “CADA TRABAJADOR ES LA MANO DE CRISTO QUE CONTINUA CREANDO Y HACIENDO EL BIEN”  (C.D.S.I., n.265, pág.180, C.E.A.).

Sólo nos queda expresar nuestra convicción de que ninguna reivindicación, por legítima que sea, se defiende de otra manera que no sea por medios pacíficos.

La paz es una aspiración de todo hombre de bien. Paz en el corazón, paz en nuestras familias, paz en nuestras comunidades, paz en nuestra nación.

Sabemos que la paz es el fruto más preciado de la justicia.

Allí donde habita la justicia, reinará la  paz.

Comisión de Pastoral Social, Obispado de Mar del Plata. 



25/07/2007

Distribución de la riqueza…

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“Si la torta es cada vez mayor…  ¿Por que las raciones cada vez son más pequeñas…?”



7/07/2007

Encuentro Nacional de Trabajadores. Agendar!

PARA AGENDAR:

Los días 21, 22 y 23 de Septiembre se llevará a cabo el Encuentro Anual de Trabajadores organizado por el SETRAC, este año en Mar del Plata.

Año tras año el SETRAC viene organizando este Encuentro de formación para la militancia de los Equipos Eclesiales de Base. Organizados entorno a un tema formativo, en esta ocasión cerramos la Campaña Anual contra el trabajo en negro para proponernos lanzar una Campaña con el tema de la “Participación de los Trabajadores en la gestión de la empresa”.

Cada año el SETRAC convoca a referentes de todas las Comunidades Eclesiales de Trabajadores a participar de este Encuentro Anual donde presentar las distintas realidades de los trabajadores a lo largo de todo el país. Asímismo se invita a diversos disertantes para que expongan sobre algún tema de interés y el Secretariado presenta los objetivos e intenciones para ser debatidos por los representantes de los trabajadores de cada comunidad y plantear entre todos los pasos siguientes de este espacio de Iglesia y Trabajadores.

En breves aquí mismo pondremos la información del Programa, costo de inscripción y modos de participación. Vayan reservando la fecha…



3/07/2007

O luchas o callas… No es tiempo de quejas.

Bergoglio: En vez de quejarse hay que luchar
 
Mar del Plata (Buenos Aires), 1 document.write(meses(7)); Jul. 07 (AICA)
Bergoglio habla en la Semana Social de Mar del Plata

Bergoglio habla en la Semana Social de Mar del Plata

Al participar de la Semana Social de Mar del Plata sobre “Ser ciudadano. Cultura ciudadana: Cumpliendo deberes, defendiendo derechos”, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, instó hoy a privilegiar –utilizando una frase que escuchó minutos antes de la dirigente sindical Silvia López (Viajantes)- la lucha sobre la queja para pasar de “habitantes a ciudadanos”.     En otro momento, al referirse al intento de legalizar el aborto, el cardenal señaló que en este camino dentro de poco se autroizaría a los hijos mater a sus padres.

     Tras recordar que “no podemos salvar la persona humana sin trascendencia”, advirtió que “la ciudadanía es como el vecino, en cambio la masa de gente es como el consorcista” y planteó tres consignas a tener en cuenta: “No al ateísmo, no a la hegemonía de los poderosos, no al progresismo ahistórico”.     El purpurado porteño llamó a crecer en ciudadanía recordando que “el todo es superior a la parte, el tiempo superior al espacio, la realidad es superior a la idea y la unidad es superior al conflicto”, e insistió en que para alcanzar la projimidad es necesario “construir puentes y no abismos”.     También advirtió sobre el “terrorismo demográfico” que se evidencia en proyectos que “aprueban la libertad de la madre a matar a sus hijos o a la inversa”, refiriéndose al aborto y a la eutanasia, y también sobre su forma “implícita”, que se evidencia cuando se “deposita a los ancianos en los geriátricos o las obras sociales los descartan”.       El cardenal Bergoglio dijo que “preocuparse” es el primer paso frente a problemáticas graves como el hambre, la prostitución infantil y la droga, y aseguró que “el clientelismo y la dádiva” son contrarias a “la cultura del trabajo y del esfuerzo”. “Esta hostilidad se manifiesta en el hecho de que estamos asistiendo al nacimiento de la segunda generación de niños que no han visto trabajar a sus padres”, señaló.     Asimismo, calificó como “una vergüenza” el alto abstencionismo en el ballottage para elegir a jefe de gobierno porteño, y consideró que ese 32 por ciento que no votó demostró que “no hay conciencia ciudadana” en la ciudad.

Moyano destaca el papel de la Iglesia

    El líder de la CGT, Hugo Moyano, disertó en un panel anterior en el que reivindicó la tarea de la Iglesia a favor del diálogo, y opinó que “si no logramos la convivencia o la integración el país no tiene futuro. El país lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie”.    Además, expresó la disposición de la central obrera organizada a “acompañar con su estructura la tarea social y de diálogo que desarrolla la Iglesia, porque es noble, justa y necesaria”, y estimó que “hay que trabajar para saldar la deuda interna”.     Moyano agradeció a Bergolio que “haya escuchado a los trabajadores”, pero le reprochó que no le convidara un mate, que tomaba entremezclado en el auditorio.

     Por último, el obispo de Concepción e integrante de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Armando José María Rossi, convocó a “abrir los ojos para mirar los sufrimientos de la gente y darle respuestas entre todos”.

 

AICA - Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente



3/07/2007

Concluyó la Semana Social. Mensaje final.

Concluyó la Semana Social de Mar del Plata
 
Mar del Plata (Buenos Aires), 1 document.write(meses(7)); Jul. 07 (AICA)
Bergoglio ayer junto a el läer de la CGT

Bergoglio ayer junto a el líder de la CGT

La Comisión Episcopal de Pastoral Social que preside monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, destacó -en un mensaje final- que la Semana Social de Mar del Plata demostró que hay “entrañas de ciudadanía” en los argentinos e invitó a seguir trabajando en los distintos ambientes para pasar de “habitantes a ciudadanos”.

Texto completo del mensaje final
     Al finalizar esta Semana de Pastoral Social, en Mar del Plata, queremos hacerles llegar un mensaje de solidaridad y esperanza. Obispos y laicos, creyentes y personas de buena voluntad, representando en total a más de quince provincias, nos hemos reunido para ver cómo podemos ser una Nación de ciudadanos y no conformarnos solo con ser un país de 36 millones de habitantes. Ciudadanos, decimos, en sentido amplio, incluyendo a los extranjeros y a los menores de edad que van heredando la ciudadanía.     En esta Semana Social hemos ampliado el área de nuestras reflexiones, que solían estar centradas en el tema del trabajo, para abrirnos también a las áreas de la cultura y la política. Ya el año pasado nos dedicamos a reflexionar sobre la cultura del trabajo y cómo la educación debe preparar mejor a los jóvenes. Esto requiere un diálogo, más fecundo entre trabajadores y empresarios. En la semana que concluye, hemos prestado más atención al rostro político de los problemas sociales.     

De habitantes a ciudadanos. El habitante pregunta qué va a recibir del estado. El ciudadano, en cambio, se pregunta qué puede aportar él a la comunidad. El habitante se preocupa por “tener” bienes, con frecuencia a costa de los demás. Pero lo importante de “ser” ciudadanos, es tener bienes y compartirlos con los demás. Ahora bien, este espíritu de ciudadanía se va construyendo como un edificio. Comenzamos por la Familia, que es el cimiento, continuamos con la Sociedad local y nos proyectamos así a la Comunidad nacional.

1.- La Familia.
     A pesar de las crisis que padece, la familia sigue siendo el fundamento de la sociedad. Allí aprendemos lo que es el bien común, porque la comida que se consigue, mucha o poca, será compartida por todos. Si la casa está fría, la calefacción será para todos, no para uno solo. Aprendemos que la familia nace del corazón de los papás, que nos dieron todo como un regalo. De modo semejante, de la Nación hemos recibido una cultura, una educación, unas ilusiones. Vivir en la Argentina será agradable si nos dedicamos a seguir dando y no a consumir lo que nos dieron.
     Jesús nos propone en el Evangelio, un ideal de familia que deseamos vivir como cristianos. Las dificultades de la vida pueden alejarnos algo del ideal, pero confiamos en la bondad de Padre celestial. Él desea que continuemos caminando y que nos preocupemos por los hijos, sin desanimarnos por nuestras propias limitaciones. No perdamos el hermoso ideal del Evangelio. No nivelemos hacia abajo, aceptando lo mínimo en salud, educación y vida familiar. Si renunciamos a los sueños, no tendremos fuerza para levantarnos.

2 - La Sociedad civil.
     Es la que está formada por las familias, las asociaciones y las comunidades y el primer paso que damos, al salir de la familia, es hacia el barrio, como una segunda escuela de ciudadanía. En esta Semana Social hemos escuchado las experiencias solidarias de diversos grupos que deberían estar más difundidas, ya que la creatividad de los mismos constituye un verdadero capital social. El voluntariado en nuestro país es una gran reserva moral, que nos permite tener “entrañas de ciudadanía”, con espíritu maternal, según la expresión del Cardenal Bergoglio.
     Hemos escuchado exposiciones de empresarios y de sindicalistas de primer nivel. Ellos nos ayudan a encontrar las raíces de la ciudadanía en la realidad del trabajo. También hemos escuchado a intendentes de ciudades importantes. En el municipio se entretejen las actividades de la Sociedad civil con las del Estado, las preocupaciones barriales con las de la sociedad organizada, lo que nos introduce en el tercer nivel.

3 – La Comunidad nacional
     Deseamos que la Iglesia sea la casa de todos, un hogar común para todos los hermanos. Como una mamá se preocupa más por el hijo enfermo, así también la Iglesia mira más a los afligidos. La opción preferencial por los pobres significa que nos ocupamos de todos pero particularmente por los que más sufren, como los desempleados y los enfermos, los migrantes y los aborígenes.
     Del trabajo en grupos de esta Semana han surgido una serie de propuestas que pueden despertar nuestra imaginación social, aunque el tiempo no ha permitido que sean discutidas y aprobadas cada una; conforman un primer bloque de desafíos y un segundo bloque de propuestas. No son trabajos técnicos pero nos permiten sentir profundamente la amistad social y revivir el espíritu de ciudadanía.

     Que la Virgen de Luján nos conceda tener entrañas maternales, que son también entrañas de ciudadanía. Y la Virgen de Aparecida, en Brasil, donde se reunieron obispos de todo el continente con el Papa Benedicto XVI, nos dé entrañas de ciudadanía latinoamericana.

No hay ciudadanía sin democracia
   El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, afirmó que “no hay ciudadanía sin democracia” y, en ese sentido, resaltó la “necesidad de fortalecer la sociedad civil y el ámbito de lo público, trabajando en la formación de nuevos liderazgos y promoviendo la participación social”.     Oliveri señaló que el “diálogo, la convivencia y el trabajo conjunto entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil son herramientas indispensables para la construcción de ciudadanía”. Como ejemplo, destacó “la articulación de diversos organismos estatales con la Iglesia Católica a través de la Pastoral Social”.     En otro tramo de su discurso, el secretario de Culto reivindicó a la política “como uno de los instrumentos más nobles para transformar la realidad y promover ciudadanía” y dijo que “hay que evitar posturas que lleven a la apolítica o a la antipolítica”.     Oliveri sostuvo que “el Estado es el principal responsable de garantizar el ejercicio de los derechos que nos hacen ciudadanos: A través de políticas públicas, tiene la capacidad de impulsar el acceso igualitario a la salud, la educación, la vivienda, el trabajo, la alimentación, el esparcimiento y, fundamentalmente, la organización y el compromiso de todos los ciudadanos”. Enfatizó que “desde 2003, el gobierno nacional viene generando las condiciones por una ciudadanía plena con inclusión social”. Reconoció que “el mayor desafío es lograr que los números favorables de la macroeconomía repercutan directamente en una más justa distribución de la riqueza”.      El funcionario concluyó su exposición proponiendo avanzar hacia “la universalización de los derechos, de acuerdo al principio de que todo ciudadano, en su condición de ser humano, merece ser reconocido en su dignidad. Puntualizó “que la realización de cada persona sólo es posible en el marco de una sociedad más justa y más integrada”.

Propuestas y desafíos
        El padre Ignacio Pérez del Viso leyó previamente los “desafíos” y “propuestas” en materia socio-política de los participantes, que hacen hincapié en el fortalecimiento de la democracia y la cultura política, la búsqueda de un auténtico federalismo, la recuperación de la dignidad del trabajo, la globalización de la solidaridad y el fomento de la formación cívica, entre otras.+

 

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2/07/2007

“entrañas de ciudadanía…”

Semana Social: En la Argentina hay entrañas de ciudadanía
 
Mar del Plata (Buenos Aires), 2 document.write(meses(7)); Jul. 07 (AICA)
Mons. Jorge Casaretto presidente de la Comisión de Pastoral Social

Mons. Jorge Casaretto presidente de la Comisión de Pastoral Social

La Comisión Episcopal de Pastoral Social que preside monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, destacó -en un mensaje- que la Semana Social, que se desarrolló del 29 de junio al 1 de noviembre en Mar del Plata, demostró que hay “entrañas de ciudadanía”, sobre todo del voluntariado que constituye “una gran reserva moral” del país, e invitó a seguir trabajando en los distintos ambientes para pasar de “habitantes a ciudadanos”. También transmitió el deseo de los obispos de que “la Iglesia sea la casa de todos, un hogar común para todos los hermanos. Como una mamá se preocupa más por el hijo enfermo, así también la Iglesia mira más a los afligidos. La opción preferencial por los pobres significa que nos ocupamos de todos pero particularmente por los que más sufren, como los desempleados y los enfermos, los migrantes y los aborígenes”.



1/07/2007

Pasar de habitantes a ciudadanos…

Semana Social: Para pasar de habitantes a ciudadanos
 
Mar del Plata (Buenos Aires), 2 document.write(meses(7)); Jul. 07 (AICA)
Bergoglio durante la Semana Social en Mar del Plata

Bergoglio durante la Semana Social en Mar del Plata

Unos 350 dirigentes sindicales, políticos, empresariales y laicos participaron del 29 de junio al 1 de julio en el Hotel 13 de Julio, de Mar del Plata, de la denominada Semana Social, que organizaron la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS) y la diócesis de Mar del Plata, con el lema “Ser ciudadano. Cultura ciudadana: Cumpliendo deberes, defendiendo derechos”.     Tras las palabras de bienvenida del obispo de Mar del Plata, monseñor Juan Puiggari, quien destacó el papel que deben cumplir los argentinos para “pasar de habitantes con cierta pasividad crítica a ciudadanos que trabajan por el país”, monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana e integrante de la CEPAS, consideró que es necesario que “el pueblo se organice para ejercer derechos y obligaciones que le permitan crecer en ciudadanía”, y así contribuir a la “amistad social o civil”.     Participaron del acto de apertura el obispo de San Isidro y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto; monseñor obispo de Concepción, monseñor Armando José Rossi; el secretario ejecutivo del organismo episcopal, monseñor Jorge Luis Lagazio, y el referente sindical en la Comisión Nacional de Justicia y Paz, Félix Testone, el secretario de Educación municipal, Sebastián Pugliese y el vicepresidente del Concejo Deliberante, Héctor Rosso, entre otras autoridades.     Luego disertaron sobre este tema central, desde la mirada de las ciencias políticas, los académicos de la Universidad Católica Argentina (UCA), Enrique Aguilar y Joaquín Migliore. En tanto, Alejandro Piscitelli, Marcelo Camusso, Eduardo Lepore y Juan Cruz Hermida, ofrecieron una propuesta concreta desde las encuestas.

Indententes, Bergoglio y CGT
     En la sesión matinal del sábado, los intendentes Roberto Miguel Lifschitz (Rosario-Santa Fe) y Alberto César Gelene (Las Flores – Buenos Aires) debatieron sobre “Ciudadanía y vida en el municipio”, y por la tarde, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, presidió una mesa sindical sobre “Ciudadanía y mundo del trabajo”, de la que también participó Horacio Álvarez, secretario general de la Unión de Trabajadores del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.
     El referente del movimiento obrero organizado reivindicó la tarea “noble, justa y necesaria” del Episcopado a favor del diálogo, y opinó que “si no logramos la convivencia o la integración el país no tiene futuro. El país lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie”.      Moyano agradeció a Bergolio que “haya escuchado a los trabajadores”, pero le reprochó que no le convidara un mate, que tomaba entremezclado en el auditorio, con quien se saludó posteriormente.    La jornada del sábado culminó con una misa presidida por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina , cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien en una exposición previa instó al heterogéneo auditorio a privilegiar –utilizando una frase que escuchó minutos antes de la dirigente sindical Silvia López (Viajantes)- la lucha sobre la queja para pasar de “habitantes a ciudadanos”.

     Tras recordar que “no podemos salvar la persona humana sin trascendencia”, advirtió que “la ciudadanía es como el vecino, en cambio la masa de gente es como el consorcista” y planteó tres consignas a tener en cuenta: “No al ateísmo, no a la hegemonía de los poderosos, no al progresismo ahistórico”.     El purpurado porteño llamó a crecer en ciudadanía recordando que “el todo es superior a la parte, el tiempo superior al espacio, la realidad es superior a la idea y la unidad es superior al conflicto”, e insistió en que para alcanzar la projimidad es necesario “construir puentes y no abismos”.     También advirtió sobre el “terrorismo demográfico” que se evidencia en proyectos que “aprueban la libertad de la madre a matar a sus hijos o a la inversa”, aludiendo al aborto y a la eutanasia, y también sobre su forma “implícita”, que se evidencia cuando se “deposita a los ancianos en los geriátricos o las obras sociales los descartan”.     El cardenal Bergoglio dijo que “preocuparse” es el primer paso frente a problemáticas graves como el hambre, la prostitución infantil y la droga, y aseguró que “el clientelismo y la dádiva” son contrarias a “la cultura del trabajo y del esfuerzo”. “Esta hostilidad se manifiesta en el hecho de que estamos asistiendo al nacimiento de la segunda generación de niños que no han visto trabajar a sus padres”, señaló.

La postura del Gobierno y los desafíos y propuestas de los participantes
    
El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, afirmó en la jornada de clausura que “no hay ciudadanía sin democracia” y consideró que el “diálogo, la convivencia y el trabajo conjunto entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil son herramientas indispensables para la construcción de ciudadanía”. Como ejemplo, destacó “la articulación de diversos organismos estatales con la Iglesia Católica a través de la Pastoral Social”.
     En otro tramo de su discurso, el funcionario recordó que “desde 2003, el gobierno nacional viene generando las condiciones por una ciudadanía plena con inclusión social”, aunque reconoció que “el mayor desafío es lograr que los números favorables de la macroeconomía repercutan directamente en una más justa distribución de la riqueza”.     Mientras que el padre Ignacio Pérez del Viso explicó los “desafíos” y “propuestas” en materia socio-política de los participantes, monseñor Casaretto cerró las jornadas presentando el texto de un mensaje, que –con el título “Entrañas de ciudadanía”- la Comisión Episcopal de Pastoral Social distribuyó luego entre los participantes, en el que se destaca la tarea del voluntariado como “reserva moral” del país y se reitera el deseo de que la Iglesia sea “casa de todos, un hogar común para todos los hermanos”.+

 

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1/07/2007

Ser Ciudadano, cumpliendo deberes y defendiendo derechos.

Pedido del arzobispo
Bergoglio pidió, en Mar del Plata, plataformas claras a los candidatos
[30/06 | 23:52 ] El arzobispo de Buenos Aires instó,  a los políticos a disponer de propuestas que permitan “confrontar ideas” en lugar de hacer, en ellas, “una cultura de lo estético”.
El reclamo fue hecho en el contexto de la Semana Social de la Iglesia que comenzó ayer y culminará mañana en Mar del Plata.El presidente del Episcopado, monseñor Jorge Bergoglio, llamó hoy a los candidatos políticos a tener “plataformas claras” que permitan “confrontar ideas”, e instó a la ciudadanía a no dejar de ir a votar.Bergoglio dijo que era “una vergüenza” el alto índice de abstención de los votantes que hubo en su diócesis en la elección porteña y pidió a los políticos no hacer en sus propuestas “una cultura de lo estético”. El arzobispo de Buenos Aires disertó hoy sobre “El desafío de ser ciudadano”, en el marco de la Semana Social de la Iglesia que comenzó ayer y culminará mañana en el hotel marplatense “13 de Julio” de la Federación de Luz y Fuerza.En su exposición, Bergoglio declaró que “en un año en el que se vuelven a elegir los representantes del pueblo, porque es propio de los pueblos trabajar a través de las instituciones, uno no puede refugiarse en que la elección es cosa de los políticos”. “No, es cosa del ciudadano y para mi es una vergüenza el alto número de abstención eleccionaria que hubo en mi diócesis en el último acto eleccionario”, refirió el funcionario eclesiástico al responder una pregunta sobre el rol político electoral de los ciudadanos cristianos. Dijo que la abstención “fue del 32 por ciento y eso quiere decir que no hay cultura ciudadana, que no hay responsabilidad en la construcción de la sociedad, y eso que había candidatos para elegir”.”Para mi eso es grave y en un año electoral hay que refrescar esta responsabilidad de colaborar desde la riqueza personal, desde la visión personal, en la elección de los representantes del pueblo, como nos pide la Constitución”, aseveró.Por otra parte exigió “a los que quieren ocupar cargos, plataformas claras; que no sea la cultura de lo estético sino de las ideas que puedan ser confrontadas, para llevar adelante una acción ciudadana y política”.

Bergoglio fue el último de los disertantes de la jornada, luego de que lo hiciera el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, con quien incluso compartió una breve pero cordial ronda de mates en el intervalo entre ambas exposiciones.

Al hablar de ciudadanía, el titular de la diócesis de Buenos Aires desarrolló un extenso enunciado filosófico y graficó su lectura del tema comparando la evolución de habitante a ciudadano con la de consorcista a vecino.

Al responder a algunas preguntas de los oyentes, Bergoglio coincidió con lo que una hora antes había dicho Moyano en cuanto ala necesidad de recuperar la cultura del trabajo, que para el titular de la CGT “se perdió”.

Bergoglio alertó que la Argentina ya tiene una segunda generación de hijos de padres sin trabajo y se preguntó “cómo generar en ellos la cultura del trabajo si ellos están acostumbrados a la cultura del clientelismo”. El desafío es “enseñar a trabajar a quien no vio trabajar en su casa y más aún, a quien no comió en la mesa, sino que comió en un comedor comunitario o en una parroquia”, señaló.

Dijo que “pecaría de soberbio si dijera que tengo la solución para esto, pero creo que el primer paso es tomar conciencia, ser ciudadano implicándome en el problema”.

A manera de ejemplo, el arzobispo de Buenos Aires mencionó que en su diócesis “en la calle Amancio Alcorta entre la parroquia Pompeya y la Villa 21, hay chicas de 10 a 14 años que trabajan en la prostitución por 3, 4 ó 5 pesos, y cuando los tienen salen corriendo a la villa a comprarse ’paco’. Esas chicas están condenadas a muerte”.

Señaló que no tiene la solución para eso, pero dijo que “cuando uno toma conciencia adquiere esas entrañas de ciudadanía, con esa maternalidad de una sociedad que es inventiva, como toda madre o padre, para buscar soluciones para sus hijos o al menos sufrirlas, pero sufrirlas bien”.

Pero también afirmó que el reclamo solo no sirve porque “desde la queja no se construye. Uno puede quejarse, pero debe transformar esa queja en lucha. Eso es ser ciudadano”.

|| Fuente: 30 de junio de 2007/(telam,eg)