30/04/2007

Conmemorando a los Trabajadores.

1ro de Mayo. Dá de los Trabajadores.

Conmemorando el Día Internacional de los Trabajadores, los saludamos con un caluroso abrazo, deseando que formándonos en las Comunidades Eclesiales de Trabajadores, unidos y organizados, trabajemos junto a todos los hombres y mujeres de buena voluntad en Construir una Patria Libre, Justa y Soberana. Encomendamos esta tarea a nuestro Patrono San José que supo acompañar el crecimiento de Jesús hasta el momento de su entrega redentora.

En la “categoría” Declaraciones del 1ro de Mayo podrán ver las declaraciones del Sector de los últimos años. SETRAC.



30/04/2007

Testimonios de vida.

Testimonio de vida de un Militante Obrero Católico. Beatificado.

Beato  Marcel Callo   (1921-1945)

Marcel Callo nació en Rennes, Francia, el segundo de nueve hijos.

Cuando tenía 12 años, se convirtió en aprendiz de imprenta y tomó el rol de hijo mayor cuando su hermano mayor entró al seminario.

Era miembro y militante de la AC que enseñaba a los jóvenes a vivir la oración poniendo a la Eucaristía en el corazón de su vida. También era Scout.

Se convirtió en militante del movimiento Juventud de Obreros Católicos, ya que buscaba vivir su fe en el mundo del trabajo.

Con la ocupación nazi de Francia, la vida cambió radicalmente para todos, especialmente para los católicos practicantes. Por ejemplo, se prohibieron oficialmente las actividades de las asociaciones cristianas, y las ramas del movimiento de Juventud de Obreros Católicos tuvo que pasar a la clandestinidad. La gente se refería a ellos como los Juventud de Obreros Católicos de las Catacumbas. En 1943, una de las hermanas de Marcel murió durante el bombardeo. En ese momento, también se vio obligado a realizar servicios de trabajos forzados. Estaba comprometido para casarse en ese tiempo; sin embargo, aceptó realizar los trabajos forzados porque temía por lo que le podía pasar a su familia si se negaba. Veía el servicio de trabajo como una oportunidad para evangelizar.

En Zelha-Melhis, a donde lo enviaron a trabajar, experimentó períodos de angustia y desaliento. Sin embargo, encontró la fuerza para organizar de manera clandestina la vida cristiana de los trabajadores.

El 19 de abril de 1944 lo arrestaron por ser “demasiado católico”. Primero, lo enviaron a la prisión en Gotha y luego a los campos de concentración en Flossenburg y Mauthausen. Marcel y los otros detenidos sufrieron de manera terrible con el régimen de los nazis. Murió el 19 de marzo de 1945, después de fuertes dolores de estómago.

En su viaje de fe y en el camino a la santidad, no estaba solo. De hecho, la familia de Marcel, la Diócesis de Rennes, el movimiento de Juventud de Obreros Católicos todos tuvieron un rol en el camino a la santidad de este joven.

“Marcel no se convirtió en un hombre del Evangelio por si solo”, dijo el Papa cuando beatificó a Marcel. “Lleno de talento y buena voluntad, también luchó contra este mundo, él mismo, y contra las presiones de los demás. Abierto por completo a la gracia, dejó que el Señor lo guiara, incluso hasta el martirio.

“Las pruebas hicieron madurar su amor a Cristo. Desde la prisión escribió a su hermano, quien hacía poco tiempo había sido ordenado sacerdote: ‘Afortunadamente, Él es un amigo que nunca me abandona y sabe cómo consolarme. Con Él, siempre puedo superar los peores momentos. Cuánto agradezco a Cristo por haberme conducido al lugar donde me encuentro ahora.

“Sí, Marcel encontró la Cruz. Separado de su familia y de su novia, a quien amaba tierna y castamente, se fue a Alemania, donde restableció el Movimiento de la Juventud de Obreros Católicos. Muchos de sus amigos del movimiento también murieron como testigos fieles de Jesucristo. Perseguido por la Gestapo, Marcel fue un testigo hasta el final. Como el Señor, amó a su prójimo hasta el extremo y toda su vida se convirtió en la Eucaristía… (4 de octubre de 1987, el Papa Juan Pablo II beatificó a Marcel Callo.)



25/04/2007

Marcha de Trabajadores por condiciones

Aquí les compartimos este excelente video donde vemos al conjunto del gremio de trabajadores telefónicos en la calle, movilizados por una Ley de Teleoperadores que regule las condiciones de trabajo de la actividad y para el reconocimiento (blanqueo) de los miles de puestos precarios de atención telefónica en Bs As y en todo el país. 

 Es el ejemplo de un gremio, telefónicos, que se pone de pie y en marcha, discutiendo, re pensando, debatiendo y tensionando a las empresas y a los legisladores para mejorar las condiciones de los trabajadores en inferior condición.

 Es deber de los trabajadores organizados, el unirse y trabajar con el fin de mejorar las condiciones de todos y no sólo para la discusión del salario.

Marcha del Teleoperador, 1ero de Septiembre de 2005.

Las banderas pequeñas, azules con la inscripción de Pampa o 110 son mis compañeros de trabajo, telefónicos en la empresa que opera la región norte del país.



23/04/2007

A los jóvenes Trabajadores…

Mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes trabajadores

Mensaje del Papa al IX Fórum internacional de jóvenes
«Testimoniar a Cristo en el mundo del trabajo»

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 22 abril 2007 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje que dirigió Benedicto XVI al Fórum internacional de los jóvenes que organizó el Consejo Pontificio para los Laicos del 28 al 31 de marzo de 2007 en Rocca di Papa, localidad cercana a Roma.

* * *

Al Arzobispo
Mons. STANISLAW RYLKO
Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos
Tengo el agrado de enviarle mi cordial saludo a Usted, Venerado Hermano, al Secretario, a los Colaboradores del Consejo Pontificio para los Laicos y a cuantos que toman parte en el IX Fórum internacional de jóvenes, con el tema «Testimoniar a Cristo en el mundo del trabajo», que tiene lugar en esta semana en Rocca di Papa.

Con particular afecto me dirijo a los jóvenes delegados de las Conferencias Episcopales y de los diferentes Movimientos, Asociaciones y Comunidades internacionales, provenientes de los cinco continentes y que están comprometidos en sectores muy variados. Extiendo también mi deferente atención a los autorizados ponentes que han aceptado contribuir al encuentro con su aportación competente y su experiencia.

El tema es muy actual y tiene en cuenta las transformaciones acontecidas en los últimos años en el campo de la economía, la tecnología y la comunicación, que han modificado radicalmente la fisonomía y las condiciones del mercado de trabajo. Si por un lado los progresos realizados han suscitado nuevas esperanzas en los jóvenes, por otro lado a menudo han creado en ellos formas preocupantes de marginación y explotación, con crecientes situaciones de malestar personal. Debido a la considerable divergencia entre los ámbitos formativos y el mundo del trabajo, han aumentado las dificultades para hallar una ocupación laboral que responda a sus talentos personales y a los estudios realizados, sin la certeza de poder conservar después ni siquiera un empleo incierto. El proceso de globalización en curso en el mundo, ha comportado una exigencia de movilidad que obliga a numerosos jóvenes a emigrar y a vivir lejos del país de origen y de la propia familia. Esto genera en tantos un inquietante sentido de inseguridad, con innegables repercusiones sobre la capacidad no sólo de imaginar y poner en acto un proyecto para el futuro, sino incluso de comprometerse concretamente en el matrimonio y en la formación de una familia.Se trata de problemáticas complejas y delicadas que deben ser oportunamente afrontadas, teniendo presente la realidad actual y haciendo referencia a la Doctrina social de la Iglesia, de la que se ofrece una adecuada presentación en el «Catecismo de la Iglesia Católica» y sobre todo en el «Compendio de la Doctrina social de la Iglesia». En estos años ha sido constante la atención de la Iglesia hacia la cuestión social, en modo particular hacia el trabajo. Basta recordar la Encíclica «Laborem exercens», publicada hace algo más de veinticinco años, el 14 de septiembre de 1981, por mi amado predecesor Juan Pablo II. Ésta confirma y actualiza las grandes intuiciones desarrolladas por los Sumos Pontífices León XIII y Pío XI en las Encíclicas «Rerum novarum» (1891) y «Quadragesimo anno» (1931), ambas escritas en la época de la industrializació n de Europa.

En un contexto de liberalismo económico condicionado por las presiones del mercado, por la competencia y la competitividad, estos documentos pontificios indican la necesidad de valorizar la dimensión humana del trabajo y de tutelar la dignidad de la persona. En efecto, la última referencia de toda actividad sólo puede ser el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios.

Un análisis exhaustivo de la situación lleva a constatar que el trabajo tiene su origen en el proyecto de Dios sobre el hombre y que éste es participación en su obra creadora y redentora. Por ello, toda actividad humana debería ser ocasión y lugar de crecimiento de los individuos y de la sociedad, desarrollo de los «talentos» personales para valorizarla y ponerla al servicio ordenado del bien común, en espíritu de justicia y solidaridad. Para los creyentes, la finalidad última del trabajo es la construcción del Reino de Dios.

Invitándoos a tomar en consideración el diálogo y la reflexión de estos días, deseo que esta importante asamblea juvenil constituya para los participantes una provechosa ocasión de crecimiento espiritual y eclesial, gracias al hecho de compartir los testimonios y las experiencias, la oración común y las ceremonias celebradas en común.

Hoy, más que nunca, es necesario y urgente proclamar «el Evangelio del trabajo», vivir como cristianos en el mundo del trabajo y convertirse en apóstoles entre los trabajadores. Pero para cumplir esta misión hay que permanecer unidos a Cristo con la oración y una intensa vida sacramental, valorando a este fin en modo especial el Domingo, que es el Día dedicado al Señor.

Mientras aliento a los jóvenes a no perder el ánimo ante las dificultades, les doy cita para el próximo domingo en la Plaza de San Pedro, donde se desarrollará la solemne celebración del Domingo de Ramos y la XXII Jornada Mundial de la Juventud, última etapa de preparación a la Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar el próximo año en Sydney, Australia.

Este año el tema de reflexión es: «Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros» (Jn 13,34). Repito en esta ocasión lo que escribí a los jóvenes cristianos del mundo entero en mi «Mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud», que en los jóvenes se reviva «la fe en el amor verdadero, fiel y fuerte; un amor que genera paz y alegría; un amor que une a las personas, haciéndolas sentirse libres en el mutuo respeto», capaces de desarrollar plenamente las propias capacidades. No cuenta sólo hacerse más «competitivos» y «productivos», hay que ser «testigos de la caridad».

Sólo así, con el apoyo de las respectivas parroquias, movimientos y comunidades, donde es posible hacer la experiencia de la grandeza y de la vitalidad de la Iglesia, los jóvenes serán capaces de vivir el trabajo como una vocación y una verdadera misión.

A tal fin, aseguro mi recuerdo orante e, invocando la celestial protección de María y san José, patrono de los trabajadores, de corazón envía a Usted, Venerado Hermano, a cuantos participan en el Fórum internacional y a todos los jóvenes trabajadores cristianos una especial Bendición Apostólica.

Vaticano, 28 de marzo de 2007
Benedictus PP XVI

[Traducción distribuida por la Santa Sede
© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]

ZS07042222 



16/04/2007

Encuentro de Trabajadores, y van…

Con la alegría del buen trabajo realizado, queremos compartirles que el SETRAC ha llevado adelante un nuevo Encuentro Retiro para TRABAJADORES, esta vez en la ciudad (bella ciudad) de Rosario, Santa Fé.

Conforme lo que nos hemos propuesto los militantes trabajadores cristianos del SETRAC, año tras año venimos realizando según nos lo piden las Diócesis, varios retiros “Levántate” con el que presentamos este espacio de apostolado y militancia del laico que en la AC llamamos Sector de Trabajadores.

Lo que nos proponemos no es otra cosa que volver a formar desde las filas de la Iglesia y conforme la Doctrina Social, militantes obreros cristianos, comprometidos con la “construcción del Reino”, siguiendo el ejemplo y las enseñanzas de Jesús.

Gracia de Dios que año a año son varias las Diócesis que se suman en esta ardua tarea que nos propusimos, formando sus “Equipos promotores” que, con el acompañamiento del Nacional van conformando las primeras Comunidades Eclesiales de Trabajadores a lo largo del país.

Hoy estamos trabajando, con distintas realidades en: Mar del Plata, San Martín, San Juan, Laferrere, Mercedes-Luján, Paraná, Posadas, Córdoba, Lomas, Tucuman, Bs As y Rosario. El Sector de Trabajadores sigue creciendo lento pero con paso firme.

Este año realizaremos nuestro VII Encuentro Anual de Trabajadores y esperamos contar con estas y otras Diócesis que quieran sumar laicos a este compromiso.

Con la satisfacción del trabajo realizado para la “Construcción del Reino”, una Nación de hermanos, sin “excluídos” y con justicia social.

Los saludamos… Buen Trabajo!

Ale Noboa, Sector de Trabajadores AC.



12/04/2007

Iglesia y movimiento de Trabajadores

 

Primer coloquio sobre iglesia y movimiento de trabajadores, aguardando la conferencia del CELAM 

El director del Incasur, Enrique Sosa, expuso junto al padre Juan Carlos Scannone sobre globalización como hecho e ideología y el desafío actual para la doctrina social de la iglesia. El evento tuvo lugar como parte de un acuerdo entre la CLAT y el CELAM. El encuentro se realizó en la sede de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires, los días 28 y 29 de marzo, y se produjo como fruto de un acuerdo entre la CLAT y el CELAM para realizar coloquios de este tipo en 11 países latinoamericanos.La organización recayó en Pastoral Social Nacional, la sección Laicos constructores de la sociedad del CELAM y el Instituto pedagógico latinoamericano y del Caribe (IPLAC). Además contó con el apoyo de la Pastoral social de la ciudad de Buenos Aires.El objetivo fue procurar y reforzar un diálogo entre obispos, religiosos, dirigentes y trabajadores a fin de realizar un aporte a la V Conferencia del CELAM a celebrarse en el mes de mayo en Aparecida, Brasil. 

En la primera jornada se habló de ”Pobreza y liberación en América Latina. De la reflexión a la acción por la justicia social”, panel a cargo de Monseñor Jorge Casaretto de Pastoral Social nacional y Víctor Santa María (SUTERyH).Por la tarde fue el turno de “Globalización como hecho e ideología. Desafío actual para la doctrina social de la Iglesia”, cuestión abordada por el Padre Juan C. Scannone y Enrique Sosa. Tanto el tema del panel como las disertaciones generaron una amplia participación de los oyentes y un rico debate posterior.El jueves comenzó con el panel ”Proyecto de Nación, modelo económico y trabajo” y los exponentes fueron el dirigentes gremial Gustavo Ripolli (Luz y Fuerza) y el economista Pablo Challú. 

El último de temas y a modo de conclusión estuvo a cargo de monseñor Jorge Lozano, uno de los obispos que participarán en la conferencia del CELAM, y el profesor Horacio Ghilini, secretario general del Sadop. El panel se denominó “De Medellín a Aparecida. Papel de los laicos constructores de la sociedad”.Lozano hizo un repaso completo de las cuatro conferencias anteriores, haciendo un paralelismo con la realidad mundial y latinoamericana. Mientras que Ghilini se refirió a la posición ideológica de la iglesia durante los últimos cuarenta años.



6/04/2007

Pascua. Muerte que se convierte en mejor Vida.

Buenas buenas… Con gran alegría vemos como crece este espacio para el compromiso social de los laicos. Los Trabajadores cristianos celebramos esta iniciativa.

En este tiempo de Pascua, paso de la muerte a la Vida, paso de la esclavitud a la libertad de los hijos de Dios, los que trabajamos por construir un Reino y la Nación, queremos celebrar la Vida. Queremos celebrar la Vida y poner nuestras esperanzas en construir una patria de hermanos, sin excluídos, con trabajo digno y pleno, para todos. Sin muertes. Y lo decimos con el profundo pesar de saber y lamentar la muerte en estos días de un trabajador hermano, un docente, un militante. Quien en esta semana santa del 2007 dejó la vida en un triste episodio. Seguro hay responsables directos pero responsables indirectos somos todos. No debemos permitir que se militaricen los conflictos gremiales, el reclamo de los trabajadores por mejorar sus condiciones. Digo, no podemos permitirlo como sociedad, ni las autoridades ni las instituciones, ni los gremios ni las Iglesias, no podemos permitirlo los trabajadores ni los ciudadanos.

En esta Pascua que es paso de la muerte que nos vence a la Vida que nos redime, los Trabajadores cirstianos queremos construir un presente de pleno empleo digno, con generación y distribución de las riquezas, ya que recursos, gracias a Dios, sobran.

Caminando, construyendo, celebrando y padeciendo,

los saluda y felicita por la inciativa,

M. Alejandro Noboa, Sector de Trabajadores ACA

 Retiro “Levántate”, de Trabajadores.