4/02/2007

Sobre Juventud Misionera

Juventud y Familia Misionera es una obra de apostolado internacional formada por jóvenes y familias que busca responder al llamado de la Nueva Evangelización lanzado por el Papa Juan Pablo II.

Predicamos el Evangelio en comunidades rurales y urbanas. Ayudamos a las personas espiritualmente y también les ofrecemos asistencia sanitaria, educativa u otras obras de caridad cristiana. Con nuestra actividad promovemos de modo particular la vida sacramental de las personas. Gracias a Juventud y Familia Misionera, miles de personas han recibido el bautismo, han regularizado sus matrimonios o se han acercado a la confesión y a la Eucaristía.

Nuestra Historia

Juventud Misionera nació en octubre de 1986 cuando un grupo de cerca de 100 jóvenes católicos organizó unas misiones de evangelización en la población de Cotija, de la Paz, Michoacán.

A partir de esa fecha se organizaron diversas misiones en comunidades rurales con jóvenes provenientes de otros países de América y Europa. En 1993, Juventud Misionera se constituyó formalmente. Comenzó a ser una institución con unos estatutos y una metodología apostólica bien definida, lo que le concedió una identidad propia.

En 1994, durante la Semana Santa, Juventud Misionera organizó la primera Megamisión, en la que participaron 1,500 jóvenes. En esta ocasión, 36 familias se sumaron también al esfuerzo misionero con lo que nació una nueva faceta de Juventud Misionera: Familia Misionera.

En 1996, nuevamente en Cotija de la Paz, Michoacán, un grupo de médicos provenientes de Estados Unidos y México realizaron las primeras misiones médicas. Era ésta una nueva faceta de Juventud Misionera: llevar alivio espiritual con la predicación del Evangelio, y alivio corporal con atención médica gratuita.

Con el paso de los años, estas tres iniciativas -Juventud Misionera, Familia Misionera y Misiones médicas- han logrado su consolidación. Realizan misiones a lo largo de todo el año, y de modo especial durante la Semana Santa, en las que participan más de 7,000 jóvenes, 2,000 familias y cerca de 40,000 misioneros de comunidades indígenas bajo la dirección de los Evangelizadores de tiempo completo.

Al día de hoy, Juventud Misionera, Familia Misionera y Misiones Médicas se han extendido ya a 30 países: Estados Unidos, El Salvador, Venezuela, Chile, Colombia, Brasil, Argentina, Cuba, Costa de Marfil, Polonia, Nueva Zelanda, Australia, Rumania, Hungría, Filipinas, Canadá, Belice, Italia, Francia, España, México, Irlanda, Alemania, Bosnia, Islas Bahamas, Líbano, Inglaterra, Austria, Bélgica y Lituania.

Juventud Misionera al día de hoy…

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ha visitado más de 20,000 localidades en 30 países.

     

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ha llamado a la puerta de más de 7,000,000 hogares para predicar el Evangelio.

     

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ha capacitado a 47,000 catequistas y 750 misioneros autóctonos de comunidades indígenas.

     

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ha brindado más de 42,437 consultas médicas y más de 860 intervenciones quirúrgicas gratuitas.

     

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ha involucrado a más de 151,930 jóvenes y más de 14,350 familias en sus misiones de evangelización.

 

 

 

 

Objetivos

Sumarnos a la tarea de la Nueva Evangelización lanzada por el Santo Padre Juan Pablo II, en colaboración con la jerarquía eclesiástica y los pastores de las iglesias locales, según el mandato de Cristo: “¡Id por todo el mundo y predicad el Evangelio!” (Mc. 16, 15). Nuestra labor la realizamos a través de:

.Organización de misiones de evangelización rurales y urbanas.

.Organización de misiones médicas.

.Formación de catequistas y misioneros locales.

.Promoción de Evangelizadores de Tiempo Completo.

.Promoción y salvaguarda de las devociones y tradiciones populares.

.Programas en apoyo a la educación y el desarrollo social.

Corazón de un misionero

El misionero busca intensamente:

.Conocer cada día más a Cristo crecer en el conocimiento de su propia fe.

.Ser hombre apasionado por la salvación de las almas.

.Ser orgulloso portador del mensaje de Cristo.

.Ser un apóstol completamente polarizado por su misión evangelizadora.

.Ser el hombre-líder que guía a sus hermanos en la fe.

.Ganar para la tarea de la Nueva Evangelización a nuevos misioneros.

.Ser un hombre de oración que busca tenaz y sinceramente la santidad.

.Ser intrépido predicador del Evangelio.

.Trabajar con método, disciplina y deseo de constante superación.

.Fundamentar su fe y su confianza en la resurrección de Cristo.

.Dar testimonio de la alegría cristiana que convence y arrastra a sus hermanos.

Espiritualidad

La vida espiritual de misionero gira en torno a cinco amores.

Juventud y Familia Misionera tiene una espiritualidad definida y que todos los misioneros tratan de encarnar:

.Amor a Jesucristo: el misionero se esfuerza por que Cristo sea el centro de su vida, su mejor Amigo, Compañero y Maestro.

.Amor a la Santísima Virgen María: el misionero imita a la Santísima Virgen María en todas sus virtudes, especialmente en su humildad, caridad, pureza y obediencia.

.Amor al Papa y a los Obispos que enseñan en comunión con él: el misionero se adhiere a la Doctrina de la Iglesia y a los mandatos del Santo Padre.

.Amor a la Iglesia: el misionero trabaja por la Iglesia, para la Iglesia y desde la Iglesia, que es el signo e instrumento querido por Cristo para dispensar su salvación a los hombres.

.Amor a las almas: el misionero colabora con Cristo en la salvación de las almas compradas por Él con su preciosísima sangre.

Carta de S.S. Juan Pablo II
Autor: Santa Sede

Queridos hijos e hijas, miembros de la Juventud Misionera Evangelizadora y de la Familia Misionera Evangelizadora del Regnum Christi:

Al reunirnos después de haber realizado una amplia misión en las periferías de las grandes ciudades y entre las poblaciones indígenas de la montaña de esa querida tierra mexicana, os saludo cordialmente con la “paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro” (1Tim.1,2).

Con vuestra acción os habéis propuesto llevar el Evangelio a todos los hombres, anunciando la salvación con la proclamación gozosa de la Palabra, la alegría de la solidaridad fraterna propia de los discípulos de Jesús y el testimonio ilusionado de vuestra fe. Habéis querido imitar así al maestro recorriendo las ciudades y aldeas, enseñando, proclamando la Buena Nueva del reino, llevando consuelo y esperanza a la debilidad humanan (cf. Mt. 9,35)

Vuestra tierra mexicana ha sido bendecida con una rica y profunda tradición cristiana que especialmente a vosotros jóvenes os corresponde continuar, afianzar, difundir y también defender con valentía ante las sombras amenazadoras que se ciernen contra la fe y los valores evangélicos. Esta era la invitación que os hacía en l primera visita a México en 1979 y que os repito de nuevo: “¡Jóvenes, comprometeos humana y cristianamente en cosas que merecen esfuerzo, desprendimiento y generosidad! ¡La iglesia lo espera de vosotros y confía en vosotros!” (discurso a los estudiantes, 30/01/79).

Hoy el mundo necesita una Nueva Evangelización que espera mucho de nuestro legado espiritual y de vuestra generosidad como jóvenes, par que ningún puerta se cierre a Cristo y para que todos puedan reconocerle como la verdadera alegría, la fuente de toda esperanza y la causa de toda salvación. de Cristo, más que de nadie, tienen necesidad los hombres y las mujeres, las familias, los niños, los ancianos, los enfermos, los fuertes y los débiles.

Como sucedió al Maestro, tampoco vuestro camino es fácil. Pero de nuevo os digo: ¡No tengáis miedo! Siguiendo los pasos de Cristo que se hizo Camino, nuestros pies no vacilarán en la vereda (Sal. 17/16,3). ¡No decaiga vuestro ánimo! él nunca nos abandona y sabes bien en Quién hemos puesto toda nuestra confianza (2Tim. 1,12). ¡Sed fieles! No os dejéis seducir por falaces reclamos que prometen lo que no tiene y lo que no pueden dar. tened más bien los ojos puestos en el Seño que no dejará de reconocer a quienes le siguen con fidelidad y prudencia (Mt. 25,23).

Unidos en Cristo y bajo la materna protección de la Virgen, Nuestra Señora de Guadalupe, proseguid en vuestro testimonio cristiano, en vuestro servicio a la Iglesia y en vuestro compromiso misionero. Con estos sentimientos os imparto con afecto la Bendición Apostólica.

Vaticano, 8 de abril de 1998.

Un comentario para “Sobre Juventud Misionera”

Justo (19:17) : 24/03/2007

Entusiasma una experiencia joven como ésta. Ojalá otros grupos misioneros
puedan hacerse conocer por este medio.
Felicitaciones

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