El contrapeso de la pavada
El contrapeso de la pavada
El mayor enemigo y el más grande obstáculo del que vive en la pavada, es el éxito que a veces se consigue, al vivir de esta manera.
El que cosecha aplausos…
y dinero de la pavada que practica, se convierte a si mismo en estático, inmóvil incapaz de elevarse hacia la dimensión humana y mucho menos alcanzar lo trascendente.
El exitoso de la pavada…adquiere el síndrome del ombligo, cabeza gacha, agrandando el estrado de sus pies, perdiendo de vista lo de arriba, entumeciendo las alas de la vida.
Se alimenta de aplausos de mediocres, que desafinan hasta haciendo palmas en los festivales, levantan carteles y ponen el rostro a la televisión
¿De quien es la responsabilidad?
¿Del que consume o del que ofrece?
O como dijo un humorista, millones de moscas no se pueden equivocar, comamos lo que comen las moscas.
También nos dijeron, no se queje, si no se queja.
Solo un reflejo
Claro que esto es un reflejo mediático, pero no es todo lo que hace la gente en Argentina; voluntarios, misioneros, gente de barrios que luchan por la dignidad, madres agrupadas contra el flagelo del paco, organizaciones defendiendo el medio ambiente y tantas otras, son el contrapeso de lo superficial.
Un guerrero de la luz reconoce el camino desde el momento en que comienza a recorrerlo
Palabras esenciales II de Paulo Coelho, V&R


