Digámoslo con claridad: la droga es sinónimo de muerte
(FM Buen Anuncio)
El esfuerzo que están haciendo familias, escuelas, funcionarios en esos lugares corre riesgo de verse sobrepasado. Si se abren nuevos mercados para el consumo, la muerte habrá conseguido nuevos escenarios para desplegarse. Sumaremos perplejidad, asombro y dolor ante más “caballos que se mueren, potros sin galopar” (Los Redo
nditos de Ricota).
Enviado por la Secretario de comunicaciones del Obispado
de Gualeguaychú
Artículo de opinión de Monseñor Jorge Lozano



