25/02/2008

Fondos Previsionales

Fideicomisos

La arquitectura financiera del régimen de reparto contempla la utilización de al menos 20% del ahorro de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) para destinar a obra pública y de infraestructura en el interior del país.

Así se desprende del manual normativo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Régimen Previsional, cuyo borrador circulará esta semana por los escritorios de las máximas autoridades del Poder Ejecutivo. Son en total $ 4.000 millones que estarán disponibles para financiar desde cloacas hasta puentes, rutas e infraestructura energética.

A través de la reforma previsional, el Estado había obligado a las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) a invertir como mínimo 5% de sus recursos en proyectos productivos e infraestructura. El máximo es de 20%. Como la cartera de los fondos de pensión ronda los $ 95.000 millones, las firmas deberán colocar $ 5.000 millones en activos vinculados con la obra pública.

Algo similar ocurrirá con la ANSeS y el sistema de reparto. El ahorro acumulado de la entidad en los últimos cuatro años suma $ 20.000 millones y el 20% del total, en lugar de ser el techo de inversión en infraestructura como ocurre en el régimen de capitalización, será el piso para invertir.

La medida tiene como objetivo reducir el costo del crédito y mantener la tendencia alcista del gasto de capital.

Desde algunos sectores del oficialismo, también pretenden que las provincias y municipios puedan acceder a los recursos del Fondo de Garantía Previsional de manera directa si emiten títulos que tengan una garantía de coparticipación. “El ahorro previsional, que es de largo plazo, es el más apropiado para financiar obras públicas que en muchos casos pueden tener hasta 10 o 20 años de maduración en el proyecto”, comentaron fuentes oficiales.

Con esa salvedad de la mayor participación de inversiones en la economía real, el Fondo de Garantías de ANSeS replicará la conformación del portafolio de las AFJP, lo que permitirá obtener rentabilidad. Las administradoras quedaron obligadas a elevar hasta un total de 5% de sus recursos la inversión en proyectos productivos pero tendrán cinco años para hacerlo. En octubre de 2008, recién deberán mostrar que 1% de su cartera responde a esta orientación. Algunas opciones que se barajan para lograr el cometido apuntan al área agropecuaria y de vivienda.

La decisión de hacer gradual la meta del famoso “inciso Q” de la ley previsional se debe a que de otra forma las administradoras deberían desarmar posiciones de inversión y podrían agregar volatilidad a los ya golpeados mercados de capitales.

Los ingresos mensuales de $ 600 millones en el régimen privado permitirán invertir en obras sin alterar el portafolio de activos actual. Mientras la inyección de liquidez que recibió el sistema de reparto con la reforma previsional y la urgencia en resolver el financiamiento energético harán que la inversión productiva sea más rápida, dando oxígeno al primero año de gestión de Cristina Kirchner.
El fondeo de las cajas

¿Respetará el Estado la movilidad de las jubilaciones. Si bien se trata de un derecho amparado por la Constitución, sobran antecedentes -en el pasado y en el presente- de flagrantes violaciones. Planteado de esta manera el análisis técnico pierde relevancia y utilidad.

“La Nación ” alertó que un factor a tener en cuenta es la solidez financiera del sistema previsional. Una manera de cuantificar la capacidad de cumplir con los compromisos futuros es a través de la magnitud de ahorros previsionales acumulados. Según datos de la OECD y la Superintendencia de AFJP de Argentina, en la experiencia internacional aparece el siguiente panorama:

o En países como Islandia, Holanda ó Suiza los ahorros previsionales acumulados superan al Producto Bruto Interno de cada país.

o En Australia, Gran Bretaña, EEUU y Chile los ahorros previsionales acumulados superan la mitad del Producto Bruto Interno de cada país.

o En Argentina, los fondos previsionales acumulados que administran las AFJP representan el 12% del Producto Bruto Interno.

Los países que tienen sistema previsionales mucho más sólidos que Argentina tienden a utilizar esquemas mixtos donde se combina el reparto con la capitalización Esto se da, incluso, en sociedades con altos estándares de protección social y fuerte compromiso del Estado con una armónica distribución del ingreso. En otras palabras, las estrategias más exitosas, no se basan en concebir el reparto y la capitalización como antagónicos, sino como complementarios para aprovechar las potencialidades de cada uno.

La lógica previsional de estos países es que el sistema de reparto garantiza los básicos universales y el de capitalización acumula ahorros para garantizar prestaciones adicionales. Aunque cada país adopta criterios de instrumentación propios, la idea subyacente es que el Estado asume como rol principal la garantía de una protección básica cuando las personas llegan a la vejez, mientras que se delega en la capitalización el objetivo de que las prestaciones jubilatorias tengan un nivel acorde con el salario que las personas tenían en actividad. En la medida que la capitalización ofrece buenas alternativas a las personas con capacidad de ahorro, el Estado tiene la posibilidad de concentrar sus recursos y capacidad de gestión en garantizar prestaciones básicas con cobertura universal.

El ejemplo de Chile es muy ilustrativo. La expansión de los ahorros previsionales ha alcanzado niveles similares al de los países de alto desarrollo. Esto ha tenido un impacto decisivo como base de sustentación del fuerte y sostenido proceso de inversión que explica las altas tasas de crecimiento que se han logrado durante más de dos décadas en ese país. Más importante aun, para los trabajadores que tienen capacidad de ahorro, el mecanismo ofrece buena calidad de cobertura. No ocurre lo mismo para las personas con empleos intermitentes y salarios bajos. Por eso, a través de la última reforma se han comprometido fondos públicos para garantizar prestaciones básicas a las personas mayores en estado de vulnerabilidad.

En el sentido opuesto aparece Italia. El régimen de reparto en ese país se ha expandido al punto de estar asumiendo compromisos imposibles de cumplir, que pone en juego no sólo el bienestar de los mayores sino el de toda la población.

Aunque el desarrollo del régimen de capitalización en la Argentina es todavía muy incipiente, la reforma fue planteada bajo la idea de reivindicar el reparto como si fuera un mecanismo superador de la capitalización. Esto implica alejarse de los esquemas socialmente más eficaces que aplican los países bien organizados y retomar caminos que fracasaron en el pasado y que son los que están generando un enorme problema fiscal en Italia.

Planteado de esta manera, la principal debilidad de la reforma argentina es que constituye otra oportunidad perdida para establecer un efectivo compromiso del Estado con la equidad social y brindar mecanismos idóneos de sustentabilidad fiscal de largo plazo.  

editado por La Nación



25/02/2008

ABL exenciones

Suben el tope para las exenciones del ABL

Son la otra cara de las quejas por el aumento del impuesto de alumbrado, barrido y limpieza (ABL): hay 100.000 jubilados y pensionados que se encuentran exentos de pagarlo.

La reforma de la ley tarifaria, que tantas quejas recibió, amplió el beneficio para estos ciudadanos: ahora, el monto que no debe exceder la valuación fiscal del inmueble para poder acogerse al beneficio es de 65.000 pesos, cuando antes de las modificaciones era de 40.000 pesos.

“Esta reforma es para los nuevos jubilados y pensionados que quieren pedir la excepción. Los que estaban exentos siguen exentos”.

Según esa dependencia, son 100.000 los jubilados que ya tramitaron su exención, de las 1.650.000 partidas de ABL que se emitieron este año. De todos modos, la cifra no se corresponde con una cantidad exacta de vecinos, ya que hay contribuyentes que reciben más de una partida.

Requisitos

Según fuentes de la Dirección de Rentas, para acceder al ciento por ciento del beneficio, la valuación del inmueble no debe exceder los 65.000 pesos y el jubilado o pensionado debe percibir un ingreso igual o menor a 1260 pesos.

Para recibir una rebaja del 50 por ciento del impuesto, la valuación de la propiedad no debe superar los 97.500 pesos y el solicitante no debe cobrar más de 1890 pesos.

También deben ser propietarios y no ser titulares de otros inmuebles. La vivienda por la que se pide la exención de la tasa debe ser única y quien pide el beneficio debe ocupar efectivamente el inmueble.

“Si se excede en un 50 por ciento en alguno de los parámetros [por ejemplo, el haber que cobra], se puede pedir la exención por el 50 por ciento del monto del impuesto”, confirmaron en Rentas.

Los trámites se hacen en forma personal, pero para consultar sobre las presentaciones que deben hacerse se puede llamar al 0800-999-2727 o escribir al correo electrónico info@rentascgba.gov.ar.

Es bueno aclarar que no sólo son los jubilados o pensionados los que pueden tramitar estas excepciones.

Otros beneficiarios

“Cualquier contribuyente que no está en condiciones de afrontar el impuesto puede solicitar una excepción. Para ello, debe acreditar la titularidad del dominio y una nota que pida la consideración de la excepción para iniciar un expediente donde se considerará toda la información. Después llegará la intervención de una asistente social y la evaluación del pedido”, detallaron en la citada dependencia oficial.  

 Se estima que el alza del ABL arrastrará otros aumentos en cadena, el ajuste influirá en el precio de los alquileres de cocheras fijas y móviles en garajes y en playas de estacionamiento porteños, servicios que en los dos últimos años y medio ya registraron subas de más del 200 por ciento en promedio.

Publicó La Nación